Las chinches y el invierno: por qué buscan el calor de los hogares
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Las chinches de cama son una de las plagas más persistentes dentro del hogar. Aunque muchas personas creen que su actividad desaparece en invierno, la realidad es muy diferente. Con la bajada de las temperaturas, estos insectos no mueren: buscan el calor de las viviendas para sobrevivir, refugiándose en colchones, sofás, rendijas y estructuras cercanas a las zonas de descanso.
El invierno, lejos de eliminar la plaga, puede hacer que pase desapercibida durante meses. Como las picaduras se producen con menor frecuencia y el movimiento de los insectos se reduce, muchas infestaciones crecen de forma silenciosa hasta que el problema se vuelve evidente.
Conocer su comportamiento en esta época del año es clave para prevenir una infestación difícil de erradicar.
Dónde se esconden las chinches cuando bajan las temperaturas
Cuando el frío se instala en el exterior, las chinches buscan ambientes estables, oscuros y cálidos dentro de los hogares. Su prioridad es protegerse de las bajas temperaturas y mantenerse cerca de su fuente de alimento: las personas.
Durante los meses de invierno suelen ocultarse en grietas de paredes y suelos, rodapiés, marcos de puertas, detrás de cabeceros y muebles próximos a la cama, así como en el interior de colchones, somieres, sofás, enchufes e interruptores. Al tratarse de refugios difíciles de inspeccionar a simple vista, es habitual que la plaga permanezca oculta durante semanas o incluso meses sin ser detectada.
Menor movimiento, misma capacidad de supervivencia
En invierno, la actividad de las chinches disminuye, pero esto no significa que desaparezcan. Su metabolismo se ralentiza con el frío, lo que les permite entrar en un estado de baja actividad o letargo y sobrevivir largos periodos sin alimentarse.
Este comportamiento es especialmente peligroso desde el punto de vista del control de plagas, ya que genera una falsa sensación de seguridad. Muchas personas creen que el problema ha desaparecido cuando, en realidad, las chinches solo están a la espera de que las condiciones vuelvan a ser favorables para reactivarse. Si la vivienda mantiene una temperatura estable por el uso de calefacción, su actividad puede reanudarse incluso en pleno invierno.
Capacidad de resistencia al frío de las chinches
Las chinches presentan una gran resistencia a las bajas temperaturas. Los adultos pueden sobrevivir durante meses por debajo de los 13 ºC entrando en fase de inactividad. En condiciones favorables, pueden llegar a vivir hasta un año sin alimentarse.
Los huevos también soportan el frío siempre que la exposición no sea extrema ni prolongada. Solo temperaturas muy bajas mantenidas durante varios días —en torno a los –15 ºC— resultan realmente letales. En un entorno doméstico normal estas temperaturas no se alcanzan, por lo que el frío por sí solo no elimina una infestación.
La influencia del calor en el comportamiento de las chinches
El calor es uno de los principales estímulos que guían a las chinches. Estos insectos son capaces de detectar el calor que emite el cuerpo humano a cierta distancia, lo que las impulsa a esconderse en lugares próximos a las personas, como camas, sofás y cabeceros, para alimentarse durante la noche.
Las temperaturas elevadas también influyen directamente en su ciclo de vida, ya que el calor favorece su reproducción y acelera su desarrollo. En épocas cálidas, una infestación puede multiplicarse con rapidez si no se actúa a tiempo.
Por el contrario, cuando la temperatura ambiente baja de los 16 ºC, las chinches reducen su actividad y permanecen ocultas hasta que las condiciones mejoran. Sin embargo, el propio calor también se utiliza como método de eliminación, ya que las chinches mueren a temperaturas superiores a los 45 ºC. Por ello, los tratamientos térmicos profesionales son altamente eficaces para destruir tanto adultos como huevos incluso en zonas inaccesibles.
Cómo detectar chinches en casa durante el invierno
Aunque su actividad sea menor, existen señales claras que permiten detectar su presencia: picaduras agrupadas en línea, pequeñas manchas de sangre en las sábanas, restos de exoesqueletos tras la muda, puntos negros en colchones y rodapiés o un olor dulzón en habitaciones cerradas.
Detectar estas señales a tiempo es fundamental para evitar que la infestación se extienda a otras estancias del hogar.
Medidas de higiene para reducir el riesgo en invierno
El invierno es una etapa ideal para actuar de forma preventiva. Una limpieza profunda resulta esencial: aspirar colchones, sofás, alfombras, grietas y rodapiés elimina huevos y parte de los ejemplares adultos. Las bolsas del aspirador deben desecharse inmediatamente en bolsas herméticas.
También es clave lavar la ropa de cama, cortinas y textiles a temperaturas de 60 ºC o superiores, y utilizar la secadora en programas de calor elevado. Además, conviene eliminar objetos innecesarios que puedan servir de refugio, como colchones viejos, muebles deteriorados o cajas almacenadas.
La importancia de actuar antes de la primavera
El invierno es una ventana estratégica para eliminar las chinches antes de que alcancen su máximo nivel de reproducción. Actuar en esta época reduce los costes del tratamiento, acorta los tiempos de intervención y disminuye el riesgo de reinfestaciones. Esperar a primavera o verano suele traducirse en infestaciones más extensas y complejas de erradicar.
Por qué el tratamiento profesional es clave para eliminar chinches
A pesar de todas las medidas domésticas, las chinches son una de las plagas más difíciles de erradicar sin ayuda especializada. Su capacidad para ocultarse en grietas mínimas, reproducirse con rapidez y resistir a muchos productos de uso doméstico hace que los remedios caseros resulten insuficientes.
Un tratamiento profesional de control de plagas permite actuar de forma integral sobre:
- Adultos activos.
- Huevos resistentes.
- Refugios ocultos inaccesibles.
Las empresas especializadas emplean técnicas como tratamientos térmicos, nebulización, pulverización residual y control integrado, garantizando una eliminación real y reduciendo el riesgo de reinfestaciones.
Zeroplag: expertos en eliminación de chinches durante todo el año
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Nuestro equipo técnico está certificado y trabaja con protocolos seguros, eficaces y respetuosos con la salud de las personas y las mascotas. Analizamos cada caso de forma personalizada para aplicar el tratamiento más adecuado según el grado de infestación.
Si sospechas que las chinches pueden haberse refugiado en tu vivienda durante el invierno, no esperes a que el problema se agrave. Una detección temprana es clave para una erradicación rápida y definitiva.
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